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Saber
que se quiere un barco no tiene dificultad, pero otra cuestión
es cómo llamar a tu barco, qué nombre ponerle.
Bautizar un barco no es cosa fácil, y como en todo hay modas. Lo
más común es bautizar a tu barco con el nombre de tu esposa,
novia, querida o amante, al fin y al cabo es otra unión de hecho
y de derecho, en este caso de propiedad. En el caso de la mujer es un
contrato sentimental o matrimonial. Si tu esposa, novia o amiga fuera
la que se comprara el barco, ¿Crees que lo llamaría "Manolo",
"Pepe", "Jeff" o "Albert"? Yo, sinceramente
creo que no. La mar tiene nombre femenino, en los labios del marino, y
muchas de las cosas y cuestiones que le rodean también, es una
extraña e íntima relación con el hombre.
Los bautizos son actos de fe y tienen su consabida liturgia que, en el
caso del buque, se llaman ceremonías de botadura. El barco, por
primera vez, flota sobre las aguas, y en el trance, se rompe una botella
de champagne contra su proa.
Para bautizar tu flamante yate, no se te ocurra estampar la botella de
champagne en el casco, porque, a parte de que posiblemente no se rompa,
como le ocurrió a un conocido miembro de la familia Real británica,
le puedes hacer daño al casco, ten en mente, a pesar de tu alegría,
que estos barcos son de plástico reforzado con fibra de vidrio,
o de aluminio, no de acero.
Ya tienes el barco en el agua.¿Y el nombre? Bien, en este tema
estamos, últimamente, bajo el imperio de los anglicismos, y encontrarás
muchos yates con nombre en inglés. Luego, verás otros que
delatan el acto de la compra, como por ejemplo: "Suicidio",
"La última vez", "Vámonos" o "Primer
experimento", y otros más que, delatan, bajo el nombre en
su popa, el complejo de culpabilidad del armador: "Por fin",
"lo siento" o "I´m sorry", "Locura",
y otros muchos.
Hay muchos barcos ingleses que toman su nombre de la flota naval como
"Intrepid", "Victory" o "Never swank".
Y, los españoles, que también tuvieron su glorias navales,
si bien escasas, quitando las gestas del Descubrimiento y la batalla de
Lepanto, con nombre de buques tan bellos como "Santísima Trinidad",
"Santa María" y muchos otros, prefieren ahora llamarlos
"Snoopy", "Pokemon" o "Akuna Batata", o
como se diga, en fin, así es la vida y la historia de los nombre
de los barcos.
Por
todo ello, en Diariodeabordo®, hemos decidido crear un registro de
nombres de barcos, para aquellos que los necesiten, y animamos a nuestros
vistantes a que aporten nombre que serán inscritos en esta página,
para el buen fin de la flota. Cuando la lista tenga 500 nombres, y una
vez comprobado, que a la fecha de hoy, 25 de noviembre de Año de
Gracia de 2.000, no figuraban inscritos en el Registro de Buques, otorgaremos
un premio de un fin de semana, para una pareja a bordo del "Santa
Rosa", velero español de ilustre nombre.
Los que decidan concursar deben sugerir un nombre, y dar una explicación
breve sobre su idoneidad como nombre de barco. Hacedlo a través
del e-correo, y poned los datos que consideréis oportunos para
localizaros en caso de ganar el premio. El concurso terminará el
15 de marzo del primer año del tercer milenio.(15-3-2001, ¿o
alguien sigue adelantado en el tiempo?).
© Alberto Pla
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